Estados Unidos aumentó su presencia militar en el Mar de China Meridional, en medio de las maniobras cada vez más agresivas de Beijing en esa zona estratégica del Indo-Pacífico.

Entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, el buque de asalto anfibio multipropósito USS Makin Island y el muelle de transporte anfibio USS San Diegonavegaron a través del Estrecho de Malaca, según mostraron datos satelitales obtenidos por la Iniciativa de Investigación de Situación Estratégica del Mar de China Meridional(SCSPI), una organización con sede en Beijing.

Los marineros del USS Makin Island realizaron además “un ejercicio de entrenamiento con fuego real”, según tuiteó el jueves el Comando del Indo-Pacífico de los Estados Unidos el jueves, junto con un hashtag que pedía un “Indo-Pacífico libre y abierto”.

(Twitter/@INDOPACOM)
(Twitter/@INDOPACOM)

La presencia del buque anfibio se registra después que un grupo de portaaviones liderado por el USS Theodore Roosevelt realizó ejercicios con Malasia el martes y miércoles.

Según el SCSPI, el destructor de misiles guiados USS Mustin también estaba operando en el Mar de China Oriental el sábado; asimismo, el destructor estadounidense USS John McCain pasó por el Estrecho de Taiwán el miércoles.

En respuesta, China desplegó su portaaviones Liaoning desde el estrecho de Miyako frente al suroeste de Japón para realizar “ejercicios programados” cerca de Taiwán.

El portaaviones chino Liaoning en el estrecho de Miyako cerca de Okinawa (Ministerio de Defensa de Japón/Reuters)El portaaviones chino Liaoning en el estrecho de Miyako cerca de Okinawa

El despliegue ocurre en momentos en que Beijing muestra cada vez menos reparos en revelar su intención de hacerse con casi todo el Mar de la China Meridional, una vía marítima estratégica donde se cree que hay valiosos depósitos de petróleo y gas, y que también es reclamada por TaiwánFilipinasBruneiMalasia, Japón Vietnam. Un tribunal internacional dictaminó en 2016 que el reclamo chino no tiene base legal.

Las maniobras preocupan especialmente a Taiwán, que se separó de China al final de una guerra civil en 1949 y vive bajo la constante amenaza de una invasión del gobierno del continente, cuyos líderes han prometido tomarla algún día. El miércoles, la isla denunció que otros 15 aviones del continente habían entrado en su zona de defensa aérea.

En los últimos días también aumentó la preocupación de Filipinas: 200 barcos chinos fueron vistos por primera vez el 7 de marzo en el arrecife de Whitsun, a unos 320 kilómetros al oeste de la isla de Palawan, aunque desde entonces muchos se han dispersado por las islas Spratly. China ha rechazado semanas de llamamientos de Filipinas para que retire los buques, que según Manila entraron ilegalmente en su zona económica exclusiva.

Los buques chinos en el arrecife de Whitsun el 27 de marzo (Guardia Costera de Filipinas/National Task Force-West Philippine Sea via REUTERS)Los buques chinos en el arrecife de Whitsun el 27 de marzo

Frente a las maniobras cada vez más agresivas, Estados Unidos recordó el miércoles a Beijing las obligaciones de Washington con sus aliados.

“Un ataque armado contra las fuerzas armadas, los buques públicos o las aeronaves de Filipinas en el Pacífico, incluido el mar de China Meridional, desencadenará nuestras obligaciones en virtud del Tratado de Defensa Mutua entre Estados Unidos y Filipinas”,declaró a los periodistas el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

“Compartimos la preocupación de nuestros aliados filipinos por la continua concentración de milicias marítimas de la República Popular China cerca de Whitsun Reef”, dijo Price, refiriéndose a la República Popular China.

Washington también envió un mensaje de respaldo a Taiwán tras el nuevo sobrevuelo chino.

Price expresó su “preocupación” por los movimientos chinos, diciendo: “Estados Unidos mantiene la capacidad de resistir cualquier recurso a la fuerza u otras formas de coerción que pongan en peligro la seguridad o el sistema social o económico del pueblo de Taiwán”.