Completar su protección contra el COVID-19 severo, mientras evita el riesgo de infrecuentes efectos secundarios de las vacunas, no debería ser demasiado complicado.

Pero pregunte a los expertos que aconsejaron a los reguladores federales que autorizaran inyecciones adicionales: No existe una fórmula simple para guiar las decisiones de los estadounidenses sobre los antígenos de refuerzo.

Si debe recibir una vacuna de refuerzo, así como cuál debe recibir, depende de quién es usted, qué vulnerabilidades médicas tiene y qué vacuna obtuvo primero. Las personas con las que vive o el tipo de trabajo que hace también pueden influir en su elección.

Además, está la cuestión profundamente personal de cuánto riesgo, de COVID-19 o de los efectos secundarios del antígeno, está dispuesto a aceptar.

Incluso si la protección de una vacuna se ha perdido con el tiempo, muchos jóvenes completamente inoculados, o aquellos que han tenido una infección antes o después de ser vacunados, pueden decidir razonablemente que su probabilidad de enfermarse gravemente siga siendo baja.

Los expertos que asesoraron a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) esta semana dejaron en claro que no recomendaban inyecciones de refuerzos para todos; estaban sugiriendo que millones de personas que están completamente inoculadas tengan acceso a una vacuna de refuerzo si así lo desean.

Un nuevo estudio del gobierno sobre la combinación de antígenos ha agregado más opciones, y por lo tanto más complejidad, al tema de las dosis de refuerzo.

Los resultados hasta ahora son preliminares y todavía se está monitoreando a los participantes. Pero después de al menos 12 semanas de seguimiento, los investigadores no han detectado ningún efecto nocivo en las personas que primero fueron inoculadas con una vacuna específica contra COVID-19 y luego recibieron una inyección de refuerzo de otro antígeno.

Estos tranquilizadores hallazgos llevaron a la Dra. Rochelle Walensky, directora de los CDC, a dejar la elección en manos de los pacientes.

“Algunas personas pueden tener una preferencia por el tipo de vacuna que recibieron originalmente, y otras pueden preferir recibir un refuerzo diferente”, señaló la agencia en una nueva guía publicada el jueves por la noche. “Las recomendaciones de los CDC ahora permiten este tipo de combinación de dosis para las inyecciones de refuerzo”.

Ahora, además de preguntarse si realmente necesita un refuerzo, está la cuestión de si debería buscar una vacuna que sea diferente a la que obtuvo la primera vez. Esto es lo que debe tener en cuenta al decidir.

Maximizando su dosis de refuerzo

Si está buscando maximizar su impulso de inmunidad, no tenemos tanta suerte: Los datos aún no están disponibles para guiar su búsqueda.

El nuevo estudio incluye tres grupos de 150 personas completamente inoculadas: Uno que recibió la vacuna de Pfizer-BioNTech, otro que obtuvo el antígeno de Moderna y otro que fue inoculado con la inyección de Johnson & Johnson. Los investigadores tomaron cada grupo y lo dividieron en tres secciones, con 50 individuos en cada una. Los participantes de una sección de cada grupo recibieron una dosis de refuerzo con el mismo producto que habían obtenido originalmente. La segunda y tercera sección de cada grupo fueron inoculados con refuerzos con una u otra de las vacunas restantes autorizadas para su uso en Estados Unidos.

Es un diseño novedoso e inteligente. Pero en este punto, no se ha monitoreado a bastantes personas durante un período de tiempo lo suficientemente largo como para que los científicos puedan hacer comparaciones significativas entre los grupos.

Los primeros esfuerzos del estudio para medir los saltos en los anticuerpos que combaten el coronavirus mostraron que, en general, la mezcla no era peor que la coincidencia de antígenos, y que a veces era mejor.

Con respecto a la vacuna de Johnson & Johnson en particular, los datos sugieren que aquellos que recibieron una inyección inicial de J&J vieron cómo sus niveles de anticuerpos aumentaron un poco más después de 15 días si fueron reforzados con el antígeno de Pfizer-BioNTech o Moderna, en comparación con quienes obtuvieron una segunda dosis de J&J.

Cuando se usaron los refuerzos de Pfizer o Moderna después de cualquiera de las tres vacunas administradas de manera inicial, el refuerzo de anticuerpos fue aproximadamente el mismo.

Las consideraciones de seguridad, entonces, ofrecen la mejor guía para quién debería considerar mezclar y combinar.

Mujeres que están considerando un refuerzo de J&J

Hasta el 13 de octubre, los monitores de seguridad de los antígenos han detectado 47 casos de un trastorno poco común de la coagulación de la sangre en personas que recibieron la vacuna de J&J de dosis única.

Eso es una pequeña fracción de las 15.3 millones de dosis de J&J administradas. Pero el trastorno, llamado trombosis con síndrome de trombocitopenia o TST, es potencialmente mortal. Cinco personas han muerto a causa de la afección, que provoca una coagulación descontrolada que es muy difícil de tratar.

Tres cuartas partes de los receptores del antígeno de J&J que desarrollaron TST eran mujeres de entre 18 y 49 años. Cuatro de los cinco que murieron eran mujeres.

Las pruebas que pueden predecir el riesgo de que una persona desarrolle TST no están disponibles fácilmente. Por lo tanto, las mujeres menores de 50 años que desean más protección podrían considerar buscar la vacuna de Moderna o Pfizer-BioNTech para su dosis de refuerzo.

Hombres jóvenes que recibieron una inyección de Moderna o Pfizer-BioNTech

Por cada millón de hombres jóvenes de entre 18 y 24 años que recibieron una segunda dosis de una de las vacunas de ARNm, los monitores de seguridad detectaron entre 37 y 39 casos de miocarditis o pericarditis, esencialmente una inflamación del músculo cardíaco o del tejido circundante.

La tasa fue más alta entre los hombres menores de 21 años, pero se observó con una frecuencia decreciente en los hombres hasta los 29 (también se observó en las mujeres, aunque con mucha menos frecuencia). El índice fue ligeramente mayor en los hombres jóvenes que inicialmente fueron inoculados con la vacuna de Moderna, en comparación con los que recibieron la inyección de Pfizer-BioNTech.

Las condiciones fueron mucho más comunes después de la segunda dosis, en contraste con la primera. Algunos expertos temen que una tercera inyección pueda aumentar aún más el riesgo.

La miocarditis y la pericarditis son efectos secundarios bastante raros y, en más de tres cuartas partes de los casos, sus síntomas (opresión o dolor en el pecho) desaparecieron con el tiempo y los medicamentos de venta libre. Pero las irregularidades cardíacas deben tomarse en serio y nadie sabe realmente si un ataque de inflamación tendrá efectos a largo plazo.

Para estar seguros, los cardiólogos generalmente recomiendan el cese del ejercicio extenuante durante tres a seis meses después de un caso de cualquiera de las dos afecciones. Si un joven atleta masculino que recibió uno de los antígenos de ARNm sintió que necesitaba una tercera inyección, podría considerar recibir el refuerzo de J&J, o tal vez cambiar de Moderna a Pfizer-BioNTech.

Aquellos con antecedentes de síndrome de Guillain-Barré

El síndrome de Guillain-Barré, o SGB, es una reacción a una infección o vacuna en la que el sistema inmunológico ataca los nervios, provocando en ocasiones una parálisis que puede durar meses.

El sistema de monitoreo de eventos adversos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) ha recogido al menos 130 informes de personas de todo el espectro de edad que desarrollaron SGB después de aplicarse el antígeno J&J, pero no hubo un aumento entre los que recibieron vacunas de ARNm. Esta semana, el gobierno británico agregó una advertencia sobre casos raros de SGB luego del uso del antígeno fabricado por AstraZeneca, que no está autorizada para su uso en Estados Unidos, pero tiene un diseño similar a la vacuna de J&J.

Cualquier persona con antecedentes personales o familiares de SGB que recibió el antígeno de J&J debería considerar cambiar a una de las vacunas de ARNm como refuerzo, y probablemente debería evitar la inyección de J&J como refuerzo para un curso inicial de Pfizer o Moderna.

Whats-App-Image-2021-11-12-at-5-04-38-PM

2021-WEB-BANNER

2021-TOYOTA-WEB-BANNER