Ha pasado ya más de un mes desde que comenzara el proceso de vacunación contra el COVID-19 en el condado de Miami-Dade. Durante las primeras semanas los pocos turnos que habían se agotaban en cuestión de minutos. Pero con el correr de las semanas, con la mayor parte del personal médico vacunado y buena parte de los mayores de 65 años con al menos una dosis en sus organismos, ahora los turnos tardan al menos un par de horas en agotarse.

El principal hospital del sur de la Florida, el Jackson Memorial, notó la diferencia en la cantidad de pedidos y comenzó a analizar si había llegado el tiempo de incluir en el proceso de vacunación a los mayores de 55 años. El estado de Florida autoriza a vacunar a mayores de 55 años con enfermedades pre existentes, y todos los hospitales -incluido el Jackson Memorial- ya lo han estado haciendo con pacientes que están en tratamiento en su sistema sanitario. Sin embargo, se espera que abran esta posibilidad al público en general, algo que ningún hospital en el sur de la Florida ha hecho hasta ahora.

Más allá de los detalles logísticos que el hospital Jackson Memorial está finalizando, existe una gran complicación con los requisitos del estado de Florida ¿Qué tipo de patologías son consideradas enfermedades pre existentes y ponen a la persona en mayor riesgo de desarrollar casos graves de COVID-19? ¿Quién determina esto? ¿Se requerirá una orden médica que indique que la persona tiene que entrar dentro del grupo prioritario? ¿Demorarán estos requisitos el proceso de vacunación? Preguntas que aún no tienen respuesta, según declaraciones de las autoridades de Jackson Memorial a la prensa local de Miami.

El Hospital Jackson Memorial de Miami (EE.UU.). Foto: EFE/EPA/CRISTOBAL HERRERA
El Hospital Jackson Memorial de Miami (EE.UU.). 

Si bien la demanda de vacunas para mayores de 65 años ha mermado en alguna medida, Miami-Dade aún está experimentando grandes demoras a la hora de vacunar a su población que otras regiones en la Florida. Con una infraestructura médica mucho mayor que la que existe en otros puntos del estado, en Miami-Dade las vacunas que llegan al condado deben dividirse entre la población mayor y la gran comunidad médica.

Hasta ahora, Jackson Memorial ha vacunado a 6.442 de sus empleados, y el sistema de salud Baptist (el segundo más grande del condado) ha vacunado a 12.600 de sus empleados.

“Siendo el condado más grande, con el sistema de salud más grande, atendiendo a tantas personas con condiciones pre existentes, existe en Miami-Dade una gran competencia por la vacuna. Han tenido que vacunar a muchos grupos diferentes, pero eso no implica que hayan recibido menos vacunas comparativamente que otras regiones de Florida”, declaraba Jared Moskowitz, director de la división del manejo de emergencias del estado, intentando poner fin a las especulaciones de que en Miami es más difícil conseguir una vacuna porque el estado priorizó otras regiones.

Hasta la fecha, a Florida se le suministraron 4 millones y medio de vacunas, de las cuales 3,6 millones ya fueron administradas. 2,4 millones de personas han recibido la primera dosis y 1.1 millones ya tienen también la segunda. El estado registra cerca de dos millones de contagios desde el comienzo de la pandemia y 29.310 fallecidos. Al igual que en la vasta mayoría de los Estados Unidos, los casos han caído drásticamente durante las últimas semanas.