La demanda de gasolina en Estados Unidos ha caído por cuarta semana consecutiva, pero los precios de la gasolina suben cada vez más, espoleados por las interrupciones en las refinerías del Golfo de México causadas por el huracán Ida.

Según la Administración de Información Energética (Energy Information Administration, EIA, por sus siglas en inglés), los precios de la gasolina y el diésel al por menor en Estados Unidos alcanzaron una media de 3,176 dólares en la semana que terminó el 6 de septiembre, el nivel más alto desde 2014.

A modo de comparación, la media nacional de los precios de la gasolina en esta época del año pasado era de 2,211 dólares. En 2019, la media al cierre de la temporada de conducción era de 2,550 dólares, incluso antes de la pandemia.