Todo el crédito, el mejor aplauso y un merecido reconocimiento para el nuevo rey del golf mundial: Scottie Scheffler, 25 años, nº1 del ranking desde hace apenas tres semanas, ganador de tres torneos del PGA Tour los dos últimos meses como tarjeta de presentación para Augusta, y nuevo Chaqueta Verde como flamante campeón del Masters tras finalizar con 71 golpes para 278 (-10). De anécdota hay que calificar los cuatro putts en el hoyo 18 para firmar un doble bogey-6. Daba igual, fue producto de la emoción del momento, solo había que ver como lloraba al borde del green su mujer Meredith.

Scheffler tendrá que darle un buen pellizco de los 2,7 millones de dólares que recibió como premio en metálico a su caddy Ted Scott, quien ya sabía lo que era ganar el Masters, no en vano llevó la bolsa en su día del doble campeón Bubba Watson.

Scheffler finalizó con tres golpes menos que el británico Rory McIlroy, espectacular con 64 golpes (-8) y un birdie desde el bunker en el 18, y cinco sobre el ganador del British en 2019 Shane Lowry y el australiano Cameron Smith, quien le quiso poner salsa al día, colocándose a dos golpes en el hoyo 11, pero en el siguiente se fue al agua y ahogó sus aspiraciones de Chaqueta.

Scheffler es el sexto nº1 del mundo que gana el Masters como tal tras Ian Woosnam (1991), Fred Couples (1992), Tiger Woods por duplicado (2001 y 2002) y Dustin Johnson (2020). El de Texas es el jugador más en forma del circuito sin lugar a dudas y tras ganar en Phoenix, Orlando y el Mundial Macth Play en Austin, ahora se lleva su primer ‘major’, el 86º Masters de Augusta, en el que el español Jon Rahm, nº2 mundial y con cuatro top 10 consecutivos en este Grand Slam, acabó 27º con 292 golpes. En el puesto 23 lo hizo Sergio García con un golpe menos. Más lejos y dolorido, con evidente cojera, terminó un Tiger Woods de chapeau por como ha competido toda la semana.