El sábado Bryson DeChambeau dio una muestra de que arriesgarse es la mejor estrategia y se ganó el apoyo del público en un golpe fantástico que algunos expertos podrían analizar como una locura. Lo cierto, es que gracias a haberse animado a ir contra la corriente, el golfista norteamericano achicó distancias con el líder del torneo y este domingo se coronó como el mejor del PGA Tour Arnold Palmer Invitational.

El hoyo seis del campo es un par 5 que va rodeando el lago, pero el estadounidense apostó por una estrategia completamente diferente e intentó lanzar su bola por encima del agua para acercarse al green en un solo disparo.

Para lograr semejante golpe, el deportista de 27 años le dio a la pelota con todas sus fuerzas para que ésta alcance una velocidad de 320 kilómetros y recorra una distancia de 317 metros, hasta tocar tierra y recorrer otros 19 metros hasta detenerse. Su intento exitoso hizo que de inmediato los aficionados gritasen y aplaudiesen debido a que nadie esperaba ver tamaño logro.

“Me siento como un niño de nuevo”, declaró ante la prensa al ser consultado por su performance en ese hoyo. “Cuando vi que golpeó del otro lado y no había un chapoteo dije ‘sí’ y le di a los fans lo que querían”.

Este domingo, cerró una gran actuación y se alzó con el trofeo del Arnold Palmer Invitational, su octavo título del PGA Tour: “Ha sido una batalla todo el tiempo. Significa todo para mí. Ganar el evento del señor Palmer, no es nada menos que increíblemente especial”.

DeChambeau reveló haber recibido un mensaje de apoyo de Tiger Woods, quien se encuentra recuperándose de las graves lesiones sufridas en un accidente de auto el mes pasado: “Me ha ayudado bastante hoy, esta mañana, hablar con él a través de mensajes de texto. Obviamente él está luchando”.

“Que haya pensado en mí, con todo lo que está pasando, es increíble (…) Realmente me ha inspirado para seguir empujando… Esta es para Tiger”, reconoció.

El número 11 del ranking PGA alzó en Bay Hill (Orlando, Florida) el octavo trofeo PGA de su carrera y el primero desde el Abierto de Estados Unidos el pasado septiembre. El estadounidense firmó una última ronda de 71 golpes, uno bajo par, para un total de 277 golpes, uno por delante de Westwood.