Francine Bogumil tenía 40 años y una acomodada vida en uno de los suburbios más costosos de Orlando. Esta abogada, madre de dos hijos -uno de 11 años y un pequeño de 5-, hoy está en prisión y ha perdido su carrera.

La debacle comenzó el pasado 30 de abril cuando alrededor de las 3:30 AM, Bogumil dejó a sus hijos solos para dirigirse al hogar de su ex marido, a una media milla de distancia.

Una vez allí, estrelló su camioneta Land Rover contra la camioneta de su ex esposo, haciendo que esta dañara el portón del estacionamiento. No conforme, se bajó de su vehículo y vandalizó el automóvil BMW de la novia del padre de sus hijos: le rompió todas las ventanas.

Su ex marido salió de la casa y llamó a la policía. Bogumil abofeteó al hombre y se enfrentó con violencia verbal al policía que llegó a la escena. En varias oportunidades amenazó verbalmente a su ex esposo y a la novia de este, hasta que la policía la arrestó.

El 3 de mayo pagó la fianza que recaía sobre su persona y recobró la libertad, con la condición de que no podía acercase ni a su ex esposo ni a la novia de este. Sin embargo, el domingo 9 de mayo contactó al hombre y dejó una serie de mensajes amenazantes en redes sociales destinados a la novia en los que le decía que las próximas víctimas serían sus padres, si ella volvía a acercarse a sus hijos. La policía volvió a arrestarla.

Como se trataba de una segunda ofensa, en esta ocasión el juez decidió no darle el derecho a fianza.

Francine Bogumil, en una foto difundida por la policía de OrlandoFrancine Bogumil, en una foto difundida por la policía de Orlando

El proceso

En su primera audiencia ante el fiscal, Bogumil decidió no defenderse y fue inmediatamente encontrada culpable de un cargo por asalto agravado con un arma mortal (un vehículo es considerado un arma mortal si es usado del modo en el que la abogada lo hizo), un cargo de asalto a un oficial de la ley, un cargo por violencia doméstica, dos cargos por violar una orden de restricción en un caso de violencia doméstica, y dos cargos criminales menores.

Como pena, deberá cumplir 51 semanas en prisión en el condado de Orange, seguidos por dos años de probatoria y un año de control estatal sobre su conducta.

Además, la consecuencia más a largo plazo para Bogumil tiene que ver con el fin de su carrera. Debido a su accionar considerado errático, el juez determinó quitarle su licencia de abogada. En Estados Unidos para ejercer la abogacía, las personas deben aprobar una serie de exámenes que los habilitan a trabajar en cada uno de los estados. Desde 2006, Bogumil tenía licencia para trabajar en Florida como abogada, y ahora la ha perdido.

Sin embargo, en cuanto a la relación con sus hijos, el juez ha sido más benevolente con esta mujer. No recae sobre ella ningún cargo por negligencia infantil, ni siquiera por haber dejado a dos menores solos en medio de la noche cuando fue a la casa de su ex marido. Al parecer, el pasado como madre responsable le jugó a favor, y una vez que salga de prisión nada impedirá que se reunifique con sus niños.