El suizo Gino Mader alivió la pena del Bahrain por la retirada de Mikel Landa y regaló al ciclista vasco una bonita victoria en solitario, en la sexta etapa disputada entre Grotte di Frasassi y Ascoli Piceno, de 160 kilómetros, en la que tomó el poder el húngaro Attila Valter. Mader, de 24 años, fue el último superviviente de la escapada del día, y el más fuerte, pues resistió en la última subida para levantar los brazos en solitario con un tiempo de 4h.17,52. No le alcanzaron los favoritos, que llegaron con Egan Bernal, Dan Martin, Remco Evenepoel y Giulio Ciccone en un primer grupo a 12 segundos.

A partir de este cuarteto entraron a 15 segundos Marc Soler, a 17 Hugh Carthy y a 19 Vlasov y Simon Yates, candidatos que no aguantaron la última refriega protagonizada por el colombiano. El húngaro Attila Valter, que entró a medio minuto, tuvo el honor de heredar la maglia rosa que tenía De Marchi. Los generales ya están delante, Evenepoel es segundo, y líder real, a 11 segundos, Bernal tercero a 16 y Vlasov cuarto a 24. Marc Soler decimotercero a.14 minutos.

Muchas y notables ausencias en la salida en una jornada de montaña para la que estaban convocados Mikel Landa y Pavel Sivakov, condenados con fracturas de clavícula. Era la primera cita con final en alto, concretamente el más largo, de 15 kms hasta San Giacomo, para escaladores como el ciclista alavés. Sin tiempo para lamentos se puso en marcha un nuevo capítulo camino de las montañas Sibillini y las zonas afectadas por el terremoto de 2016 en Las Marcas.

El mazazo de Ganna animó el decorado. El primer asalto tumbó a la maglia rosa y redujo la fuga, que seguía peleando una suerte improbable. El Ineos se lanzó a bloque, como si de una crono por equipos se tratara, incluso intentando abanicos. Movimientos e intenciones para endurecer la carrera, en espera del momento clave. No paró el Ineos camino de la Forca di Presta (3a, 4,9 kms al 4,8), siguió apretando las tuercas al personal. Había nervios, estrés. Por la cima, los rebeldes aún tenían 4 minutos de renta sobre el animado grupo de favoritos, con los hombres de Bernal de jefes.

Ineos pasó la batuta al Deceuninck a 4 de la cima, cuando Daniel Martínez soltó otra carta de Ineos arrancando a 3 de la cima. El colombiano abrió hueco y se fue disparado en busca de la cabeza de carrera, donde también había despegado el suizo Mader. El ataque de Martínez fue un ensayo para los posteriores ataques de Bernal, quien parece en forma y ambicioso. El de Zipaquirá seleccionó a los mejores y sacó las miserias de algunos. Junto a él, Remco Evenepoel, un duelo que puede ser apasionante. No pudieron alcanzar a Mader, pero dejaron claro quienes son los patrones del Giro. Este viernes la séptima etapa llevará al pelotón de Notaresco a Termoli, un recorrido de 181 kilómetros.