Guerra avisada no mata soldado. Egan Bernal habló en la previa y también lo hizo en el Monte Zoncolan. Más allá del premio gordo por conquistar el ‘Kaiser’, el capo del Ineos sabía que el objetivo de este sábado era mantener la Maglia Rosa y dar un golpe de autoridad. Y ambas misiones no fueron imposibles. De hecho, el colombiano hizo ‘polvo’ la general y es más líder que nunca, sacando una diferencia de 1’33” al segundo, Simon Yates.

Fortunato fue el mejor de la numerosa fuga del día y logró la primera gran victoria para el equipo de la Fundación Alberto Contador. Se esperaba que el Zoncolan descubriera las cartas de los corredores y así lo hizo, aunque hubo que esperar a que los porcentajes llegaran al doble dígito en los tres últimos kilómetros. Hasta entonces lo poco que pasó ocurrió en el descenso de la Forcella di Monte Rest, cuando Astana tensó el grupo hasta el punto de dejar cortados a varios de los principales aspirantes.

Simon Yates, agazapado estos últimos días, fue el que buscó el movimiento más ofensivo del día. Arrancó desde lo que quedaba de pelotón para entonces y nunca miró atrás. Solamente Bernal pudo seguir su rueda, mientras Vlasov perdió comba, Buchmann fue de más a menos y Hugh Carthy sigue naufragando ante los mejores de la carrera. Mientras pasaba todo eso entre los mejores de la general, Fortunato le daba un golpe a la historia tras retorcerse en porcentajes superiores al 25 %.

Angustiado e incrédulo de lo lentos que pasaban los kilómetros, el italiano fue capaz de distanciar a Tratnik y cruzar, con lágrimas en los ojos, la meta en primera posición. Contador, uno de los patrones del equipo, viajó a Italia este mismo día como si tuviese una bola de cristal. Eolo Kometa, equipo que se estrenaba en una Gran Vuelta, no pudo tener un mejor estreno.

Con las cámaras centradas en Fortunato lanzó su órdago Bernal, que aprovechó el ritmo de Yates para soltarlo ya dentro del último kilómetro y meterle once segundos más. Así, el ciclista colombiano sale más líder del Zoncolan y ya tiene 1:33 sobre el mencionado Yates, que escala hasta la segunda plaza. Damiano Caruso, sin hacer mucho ruido, se mantiene tercero a 1:51, mientras que el ruso Vlasov es cuarto a 1:57. Más lejos, a 3:52, está el belga Evenepoel, al que la carrera empieza a pasar por encima. Y con esta resaca, el domingo da un poco de aparente tregua la carrera, con una jornada entre Grado y Gorizia en una etapa de 147 kilómetros que esconde varias trampas en la recta final de la misma con un circuito que tiene la subida a Gornje Cerovo, un puerto de cuarta categoría pero que seguramente servirá para seleccionar la llegada final.