La campaña de vacunación está siendo sin dudas exitosa en el país, eso no quiere decir que los resultados sean parejos en los 50 estados.

La diferencias van desde el 78% de los adultos vacunados en Vermont, hasta solo el 45 por ciento de los adultos en Mississippi.

Siete estados han superado ampliamente el objetivo del 60% de la población adulta vacunada: Connecticut, Hawaii, Maine, Massachusetts, New Hampshire, Nueva Jersey y Vermont.

De acuerdo con información revelada por la Universidad John Hopkins, estos siete estados reportaron la semana pasada un número de nuevos casos per cápita que llegaba a ser hasta un 10 por ciento menor que en el resto de los estados. En promedio eran 66 nuevos casos cada 100 mil habitantes, contra 73 nuevos casos cada 100 mil habitantes en los otros estados.

La diferencia es aún mayor si se comparan los números per cápita sobre 100 mil habitantes entre los siete estados que más han vacunado y los 10 estados que menos han vacunado. Allí la diferencia es del 19 por ciento.

Alabama, Arkansas, Georgia, Idaho, Louisiana, Mississippi, Carolina del Sur, Tennessee, Virginia Occidental y Wyoming, los 10 estados que menos han vacunado, promedian 78 casos por cada 100 mil habitantes.

Carteles indican los grupos de edad habilitados para las vacunas de Pfizer y Moderna en un centro de vacunación mientras California Carteles indican los grupos de edad habilitados para las vacunas de Pfizer y Moderna en un centro de vacunación mientras California

Si bien el gobierno federal es el que está distribuyendo las vacunas, y manda a todos los estados, existen varios motivos que contribuyen a la disparidad. El gobierno federal entrega las dosis a todos los estados, pero luego las autoridades locales organizan la vacunación en su región. En un principio pudo haber mayores restricciones para acceder a las vacunas en algunos estados, demorando el proceso. Hoy por hoy, toda persona mayor de 12 años puede recibir su dosis en cualquier punto del país y ya pasa por una elección personal si no se quiere ser inoculado.

En ciertas zonas del país hay mayor influencia de las teorías conspirativas contra las vacunas -algo que se da especialmente en el sur-. Un porcentaje de aquellos que aún no están vacunados están convencidos de que no es conveniente inocularse porque descreen de la rigurosidad científica con la que se estudió la vacuna (que fue aprobada en tiempo récord). Convencer a estar personas de que se vacunen es el principal desafío que hoy en día tiene la administración Biden.

En menor medida, existen personas que no se han podido vacunar por falta de acceso. Sobre todo en comunidades con apremios económicos, o trabajadores rurales que están lejos de los centros de vacunación, muchos no han podido tomarse el tiempo libre en sus empleos para ir a vacunarse. Este problema, en estados como Florida, se está enfrentando con centros de votación móviles y lugares de votación en centros en los que se concentran muchos trabajadores (como centros comerciales, puertos o escuelas).