A más de un año de que Tyson Fury venciera a Deontay Wilder, mucho se ha especulado acerca de las secuelas que pudo haber tenido el ex campeón de peso completo y que estaría lidiando con algunos problemas. Su antiguo entrenador Mark Breland recientemente ha revelado que el norteamericano pudo haber sufrido daño cerebral como resultado de los golpes que le propinó ‘Gypsy King’.

Breland, quien protagonizó la escena de haber tirado la toalla en el combate, explicó los motivos que lo han llevado pensar esta situación: “No soy médico, pero sé que la sangre que sale de sus oídos y ojos aturdidos podría ser un problema cerebral y le sucedió a él”; comentó durante una entrevista con World Boxing News.

Respecto a su decisión de haber detenido el combate, el coach manifestó que no se arrepiente de su decisión y que incluso pudo haberle salvado la vida a Wilder: “¡El poder proviene de tus piernas, y sus piernas se fueron! Así que decidí detener la pelea y lo haría todo de nuevo. No debería haberme hablado de qué tenía el agua porque la acusación es tan estúpida que no merece una respuesta”; agregó.

Por otro lado, Wilder no ha comentado a luz de las personas que haya sufrido problemas de conmoción o daño cerebral tras su pleito. Aunque ha señalado que su bajo rendimiento se debió al traje con el que salió al cuadrilátero y la precipitación de Breland de arrojar la toalla.

Cabe destacar que los boxeadores usualmente son sometidos a estudios para verificar su condición física y los problemas que pudieran haber sufrido a largo plazo en un combate. Hasta el momento el equipo de Deontay no ha realizado algún comunicado sobre su salud al respecto, en cambio el peleador ha decidido que busca subir pronto al ring.