El caso del asesinato de un niño de seis años, cuyo cuerpo fue arrojado a un río por su propia madre, mantiene conmocionado a la ciudad de Middletown, en Ohio.

Brittany Gosney, de 29 años, y su novio James Hamilton, de 42, acudieron el pasado domingo a la estación de policía a denunciar que el pequeño James Hutchinson había desaparecido, a lo que las autoridades locales reaccionaron inmediatamente publicando imágenes de búsqueda del menor, pelirrojo y de gafas de armazón negra, como características principales.

Pero a la policía no le cuadraba del todo la versión de la madre del niño, ya que había explicado que el pequeño desapareció desde la noche del sábado, un día antes de poner la denuncia.

“Fue un poco inusual porque, por lo general, cuando hay un niño desaparecido, lo primero que hacen como padres es ponerse en contacto con la policía”, declaró a los medios el jefe de policía de Middletown, David Birk. Entonces, agregó, se contactaron enseguida con detectives. Así, en solo cuestión de horas, ya todos los elementos de seguridad locales se encontraban reunidos en el lugar de los hechos para unir las pruebas.

Así, descubrieron que fue la propia Brittany quien mató a su hijo e intentó deshacerse de su cuerpo.

La policía relató que Gosney intentó abandonar al pequeño James en el estacionamiento del parque Rush Run, cerca de otro condado, el pasado viernes. Estaba acompañado por otros dos de sus hijos. Cuando él intentó regresar al automóvil con su madre, ella lo atropelló y se fue, dejando ahí tirado el cuerpo.

De acuerdo con los reportes judiciales, media hora después, la mujer supuestamente regresó y encontró a James muerto. Entonces lo metió en su coche y se dirigió a su casa en Middletown. La noche siguiente Gosney y Hamilton habrían conducido hasta un puente sobre el río Ohio, donde arrojaron el cuerpo del menor James.

El mismo domingo por la noche, la policía suspendió la búsqueda del niño y arrestó a su madre y su pareja quienes, aseguró la policía, admitieron haberlo matado y haber tirado su cuerpo. Precisamente equipos de rescate iniciaron las operaciones de rastreo el río Ohio, en busca del cuerpo del menor, aunque la labor no ha sido fácil debido, indicó la policía, a los altos niveles de agua y las fuertes corrientes.

A Brittany Gosney se le acusa de asesinato, abuso de un cadáver y manipulación de pruebas. Mientras que a su pareja, James Hamilton, se le imputan cargos de abuso de un cadáver y manipulación de pruebas. Las autoridades estatales además tienen ahora bajo su custodia a los otros dos menores que vivían con ellos.

Foto: Middletown Division of Police / Fb.

En tanto, las autoridades señalaron no lograron establecer el móvil del asesinato. “La madre no muestra mucho remordimiento en este momento. Pero ella ha confesado haber hecho esto”, informó David Birk. “Ella realmente no está diciendo cuál fue el motivo”.

A la acusada se le estableció una fianza de un millón de dólares. Ella por su parte alegó padecer de una “discapacidad de aprendizaje”, por lo que supuestamente no entendía su proceso. Pero la policía desestimó tales dichos. “Parecía comunicarse bien. Ella entendió el bien del mal. Ella entendió sus derechos constitucionales“, refutó Birk ante la prensa local.

Y la noche de este lunes más de una centenar de personas se congregaron en Middletown para recordar al pequeño James en una vigilia realizada en un parque del vecindario.

Ahí se encontraba su padre, Lewis Hutchinson, quien describió a su hijo como un ser que podría iluminar una habitación con su sola presencia. “Toda la habitación podría estar en ruinas y él podría traer alegría a todos”, dijo a los periodistas locales. “Era muy divertido, le encantaba dar abrazos a todo el mundo, era un gran niño”, agregó el padre entristecido, señalando que aún estaba luchando para aceptar esa tragedia. “No sé cómo procesar esto. Quiero justicia para él, eso es lo que quiero”.

La ciudad de unos 48 mil habitantes se encuentra de luto por la pérdida de su vecino a quien describen con el adjetivo de “alegre”. “Solo deseo que más personas se acerquen cuando necesiten ayuda con sus bebés en lugar de seguir esta ruta”, dijo a medios locales Mary Stout, quien también habita en ese vecindario. “Simplemente no lo entiendo. No entiendo cuando se trata de un niño“.