Las autoridades del condado Broward, en Florida, entregaron este martes la Medalla del Valor a Gwendolyn Whitfield, la conductora de un autobús de transporte público en cuyo interior el pasado marzo se registró un tiroteo que dejó dos personas muertas y otras dos heridas.

Durante una sesión de la comisión (consejo) de Broward, el alcalde de este condado, Michael Udine, como en su momento lo hiciera la Policía local, resaltó que la rápida acción de Whitfield permitió salvar vidas de pasajeros cuando el 17 de marzo Jamal Meyers, de 34 años, abrió fuego en el interior del autobús que circulaba por una transitada avenida de la ciudad de Fort Lauderdale.

«Creo que Dios me guió a un lugar seguro. No tenía miedo, mi corazón no estaba acelerado, Dios me envió allí. Lamento mucho las vidas que se perdieron ese día», señaló la mujer, según recoge el canal local CBS Miami, tras serle impuesta la condecoración de manos del alcalde.

Meyers afronta cinco cargos, entre ellos dos por asesinato en primer grado, a raíz de este suceso en el que perdieron la vida Gregory Campbell, de 32 años, y Danny Colon, de 41 años.

De acuerdo con la Policía de Fort Lauderdale, Meyers hizo doce disparos y luego recargó su arma antes de entregarse a los agentes como resultado de la acción de Whitfield.

En momentos en que el autobús se dirigía rumbo al oeste por Broward Boulevard, Whitfield atravesó la vía tras desatarse los disparos y condujo el vehículo directo hasta el estacionamiento de la comisaría de policía de Fort Lauderdale, donde logró llamar la atención de los agentes del orden.

Como resultado de esta acción se produjo un accidente automovilístico que dejó otras tres personas lesionadas que debieron ser atendidas por personal sanitario en el lugar de los hechos y que obligó al cierre del tráfico.

Meyers se rindió en el estacionamiento poco después de bajar del vehículo para escapar.

La mujer es una conductora con casi diez años operando autobuses del sistema de transporte público de Broward. EFE