¿hay que entrenar diferente cuando se tiene la regla? O incluso: ¿hay que dejar para otro día el ejercicio físico?

“Si la menstruación no es dolorosa ni abundante no tiene por qué disminuir el rendimiento deportivo de la mujer”, argumenta la ginecóloga Onica Armijo. De hecho, la práctica deportiva podría ser beneficiosa. “Realizar deporte libera endorfinas y puede aliviar los dolores menstruales leves o moderados. De hecho, se recomienda realizar un ejercicio suave durante esos días”, continúa. Ella recomienda, a nivel personal, no realizar ejercicios de alta intensidad o muy fuertes ya que durante la regla se pierde, a través del sangrado, hemoglobina. Eso “disminuye la oxigenación de los músculos”, alega.

Advierte de que es posible que en ciertos casos, durante el período menstrual, las mujeres veamos disminuir nuestro rendimiento. “Al final, tenéis menos volemia, menos sangre en el cuerpo y menos hemoglobina y, por lo tanto, a nivel aeróbico no se transporta tanto oxígeno a los músculos”, explica al respecto. Él, por su parte, sí cree que hay ciertos ejercicios que es mejor evitar o modificar. Sobre todo, los que tienen que ver con la secreción de elastina. “Pliometrías o pliometrías de alto impacto (como multisaltos) no se deberían hacer porque al final se tienen las articulaciones muchísimo más laxas. Eso podría dar problemas a nivel ligamentoso o tendinoso”, concluye.

Sobre si hay alguna parte específica de nuestro cuerpo en la que la regla – siempre en relación con el deporte – influya más, la doctora Armijo afirma que eso dependerá de donde se irradie el dolor. “Hay que indicar que los dolores abdominales en ocasiones son referidos, igual que la musculatura abdomino-pélvica es la que más se suele ver afectada, con dolor en el abdomen inferior e incluso a la musculatura del suelo pélvico”. La ginecóloga también nos da algunos apuntes para que esa pérdida o disminución del rendimiento no sea tan evidente. “Al perder líquidos, en ocasiones podemos necesitar hidratarnos más o tomar bebidas o comidas que nos suban un poco la tensión (bebidas con cafeína, alimentos salados, etc.) por la pérdida hemática (es decir, de sangre) que tenemos”, perfila.

En conclusión, hay que encarar el entrenamiento femeninoteniendo en cuenta la menstruación y la hormonación de cada una. De hecho, Ignacio de Castro sostiene que sería tremendamente útil que los entrenadores supieran cuándo sus alumnas o usuarias tienen la regla y adaptar las rutinas. Por último y no menos importante, insistir en que hay que tumbar desde ya el mito que dice que las mujeres tienen menos fuerza que los hombres pues las cargas que se mueven siempre dependerán del peso de uno mismo.