El Palacio de Justicia de la ciudad de Tuluá, en el suroeste de Colombia, fue incendiado anoche después de una jornada de protestas que terminó en disturbios y represión policial, informa la prensa local.

Las llamas arrasaron buena parte del techo y el segundo piso de la institución judicial, según informes y videos difundidos por la Policía de esta ciudad, ubicada en el departamento del Valle del Cauca, 94 kilómetros al norte de Cali, la capital regional.

 

El medio local La voz de los robles, señaló que la quema del edificio se dio luego de que policías antidisturbios trataron de “despejar los bloqueos” de manifestantes.

En respuesta, encapuchados incendiaron el edificio y bloquearon el paso de bomberos, según se observa en diferentes videos difundidos en redes sociales.

El ministro de Justicia, Wilson Ruiz, condenó en Twitter los “actos de terrorismo que buscan sembrar caos y miedo”, mientras que el jefe de la cartera de Defensa, Diego Molano, denunció en la misma red social a “los vándalos” que “quieren obstruir la justicia” con este ataque, informó la agencia de noticias AFP.

Durante la misma noche se registraron ataques contra la sede de la Fiscalía en Tuluá, si bien el edificio sólo amaneció con cristales rotos y daños menores en la fachada.

Desde que se iniciaron las movilizaciones contra el Gobierno de Iván Duque el 28 de abril, hace cuatro semanas, el departamento del Valle del Cauca fue epicentro de protestas duramente reprimidas por la fuerza pública.