El número de nuevos casos de COVID-19 subió a un máximo de seis meses en Estados Unidos, con más de 100.000 infecciones notificadas el miércoles, en momentos en que la variante Delta está haciendo estragos en Florida y otros estados con bajas tasas de vacunación.

El promedio de siete días de nuevos casos notificados alcanzó casi los 95.000, lo que supone un aumento de cinco veces en menos de un mes, según datos de Reuters.

La cifra proporciona la imagen más precisa de la rapidez con la que están aumentando los casos, ya que algunos estados sólo informan de los contagios una vez a la semana o sólo en días laborables.

Siete estados que tienen algunas de las tasas más bajas de vacunación contra el COVID-19 -Florida, Texas, Misuri, Arkansas, Luisiana, Alabama y Misisipi- aportaron la mitad de los nuevos casos y hospitalizaciones en la reciente semana, dijo el jueves a periodistas el coordinador de COVID-19 de la Casa Blanca, Jeff Zients.

“Estamos viendo tendencias aterradoras de #COVID19 en nuestros hospitales”, escribió en Twitter la jueza Lina Hidalgo del condado de Harris, el más poblado de Texas y donde se encuentra la ciudad de Houston. “En este punto, si no estás vacunado por elección, eres cómplice de esta crisis”.

Para combatir el aumento del Delta, Estados Unidos planea dar vacunas de refuerzo a los estadounidenses con sistemas inmunológicos comprometidos, dijo el jueves el doctor Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos.

Un día antes, Fauci advirtió que los casos podrían duplicarse en las próximas semanas hasta 200.000 al día debido a la variante.

Estados Unidos se suma a Alemania, Francia e Israel en la aplicación de las vacunas de refuerzo, a pesar de la petición de la Organización Mundial de la Salud de esperar hasta que más personas de todo el mundo puedan recibir la primera vacuna.

Florida, que se ha convertido en el epicentro de los nuevos contagios, batió el jueves otro sombrío récord de hospitalización con 12.373 camas ocupadas por pacientes confirmados de COVID-19, según datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).

Hay más niños hospitalizados con el virus en Florida que en cualquier otro estado de Estados Unidos.

Luisiana y Arkansas también están lidiando con cifras récord o casi récord de pacientes con coronavirus que ocupan camas, según un recuento de Reuters.