El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, confirmó que el Gobierno de Estados Unidos ejecutó al líder de Al Qaeda Ayman al Zawahiri, durante una operación antiterrorista llevada a cabo por un dron en Kabul, Afganistán.

Durante un discurso televisado desde el balcón de la Sala Azul de la Casa Blanca, Biden dijo que con la muerte de al Zawahiri, ocurrida durante el fin de semana, “se ha hecho justicia” y que el mundo ya no debe temer a este “asesino despiadado y constante”.

Además, Biden se dirigió a “todos aquellos alrededor del mundo que quieren dañar a Estados Unidos” y les aseguró que su país permanecerá siempre alerta y listo para actuar cuando se trate de defender la seguridad de los ciudadanos estadounidenses.

La ejecución de Al Zawahiri

Al Zawahiri fue asesinado en la mañana del domingo en una residencia de Kabul, concretamente a las 6:18 hora local, cuando se encontraba en el balcón de la residencia en que se alojaba y un dron estadounidense le disparó dos misiles Hellfire.

Únicamente el líder de Al Qaeda falleció en la operación, y no hubo ningún daño colateral, ni tan siquiera los miembros de su familia que con él se alojaban, “algo en lo que Biden había insistido en varias ocasiones” y que había puesto como una de las condiciones para proceder con el ataque.

El papel de Al Zawahiri en Al Qaeda

Los ataques de 2001 contra el World Trade Center y el Pentágono convirtieron a bin Laden en el enemigo número uno de Estados Unidos.

Pero probablemente nunca podría haberlo llevado a cabo sin su ayudante. Bin Laden proporcionó carisma y dinero a Al Qaeda, pero al-Zawahri aportó las tácticas y las habilidades organizativas necesarias para convertir a los militantes en una red de células en países de todo el mundo.

Su vínculo se forjó a fines de la década de 1980, cuando al-Zawahri supuestamente trató al millonario saudita bin Laden en las cuevas de Afganistán mientras el bombardeo soviético sacudía las montañas a su alrededor.

Zawahri, en la lista de los terroristas más buscados del FBI, tenía una recompensa de $25 millones de dólares por su cabezapor cualquier información que pudiera usarse para matarlo o capturarlo.