Llegó el oro finalmente para Andre De Grasse. El canadiense remontó en el último tramo para llevarse los 200 metros planos por encima de Bednarek y Knighton de los Estados Unidos. Tras su gran papel en Rio 2016, la recompensa llegó para De Grasse quien obtuvo un tiempo de 19,62 segundos.

Fue una competencia de enorme nivel es de el arranque. De Grasse se perfilaba para pelear por el oro, pero debía hacer un esfuerzo más allá de aquel donde desafió a Usain Bolt.

Knighton explotó en el primer tramo de la competencia y luego la compensación fue bien aprovechada por Bednarek. Sin embargo, la carrera constante del canadiense le permitió superar a sus rivales y cruzar la meta como el nuevo campeón olímpico.

Por si fuera poco, la marca le permitió llevarse el récord nacional canadiense en los 200 metros planos y por tanto, su mejor marca en todo el ciclo olímpico. El joven, que se volvió viral tras intercambiar palabras con Bolt en Rio 2016, finalmente obtuvo la presea y ha demostrado ser el sucesor correcto en el trono que dejó el jamaicano. La última vez que un canadiense había conquistado esta prueba fue en Ámsterdam 1928 con Percy Williams.