Ver un rinoceronte amarrado de las patas y colgado de un helicóptero podría resultar cómico o surrealista. Sin embargo, para el rinoceronte negro -especie catalogada en peligro de extinción- se trata de todo menos de una broma, se trata de sobrevivir.

La mayoría de los traslados de rinocerontes se realizan en camiones vía terrestre, pero hay lugares remotos a los que no se puede llegar por carretera. Por eso, hace diez años los conservacionistas comenzaron a usar helicópteros para trasladar rinocerontes a terrenos inaccesibles. El rinoceronte suele ser colocado de lado en una camilla o se cuelga de cabeza por las patas.

Algunos conservacionistas prefieren el método aéreo porque es más rápido, fácil y menos costoso que la opción de camilla, pero hasta hace poco se ignoraba la forma en que este método impactaba en los propios rinocerontes.

Una investigación encabezada por el gobierno de Namibia -hogar de casi un tercio de todos los rinocerontes negros que existen- y un equipo de investigación de la Facultad de Medicina Veterinaria de Cornell (Nueva York) descubrió hasta hace poco que -contrario a los resultados que esperaban- trasladar colgados de las patas a los rinocerontes era la mejor opción para su salud.

Rinoceronte negro (REUTERS/Siphiwe Sibeko)Rinoceronte negro

A partir de 2015, el equipo de la Universidad de Cornell empezó a trasladar rinocerontes negros con el método de la suspensión, todos pesaban entre 800 kilogramos y algunos más de una tonelada. Los investigadores midieron los biomarcadores de la respiración y la ventilación y encontraron que los rinocerontes tenían niveles más altos de oxígeno en la sangre cuando estaban colgados boca arriba.

De acuerdo con el equipo de Radcliffe, la posición invertida permite que la columna se estire y se abran las vías respiratorias, contrario a lo que pasa cuando están acostados de lado, pues la cantidad de aire en cada respiración no les aporta el oxígeno necesario que necesita su cuerpo.

La diferencia entre las dos posturas se encontró que era pequeña, pero debido a que el fuerte anestésico que se usa en el rinoceronte causa hipoxemia (bajos niveles de oxígeno en la sangre), incluso una pequeña mejora hace una diferencia notable en el bienestar del animal.

Los rinocerontes son sedados con tranquilizantes opioides que son 1.000 veces más fuertes que la morfina. Esto representa probablemente el mayor riesgo para el animal, ya sea que lo trasladen por tierra o aire.

¿Por qué necesitan ser trasladados los rinocerontes?

La especie permanece en peligro crítico de extinción (Foto: WWF)
La especie permanece en peligro crítico de extinción

Los rinocerontes negros viven en desiertos, matorrales y sabanas en África, con las mayores poblaciones en Namibia, Sudáfrica, Kenia y Zimbabwe. En la década de 1960, más de 100.000 rinocerontes negros vivían en estado salvaje, pero 30 años de caza furtiva agresiva acabó con el 98% de los animales. A mediados de la década de 1990, solo quedaban 2.354 rinocerontes negros.

La especie permanece en peligro crítico de extinción, especifica la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) con motivo de la actualización de su lista roja, que enumera 116.177 especies, de las cuales 31.030 están amenazadas de extinción.

A pesar de que la población se recuperó lentamente entre 2012 y 2018, el rinoceronte negro aún no está fuera de peligro, según Jacques Flamand, líder del proyecto Black Rhino Range Expansion del World Wildlife Fund.

Los rinocerontes son una especie “dependiente de la densidad”, dijo Flamand a CNN, lo que significa que si hay demasiados en un área, su número disminuirá inevitablemente a menos que algunos sean trasladados a otra parte.

REUTERS/Thomas Mukoya

Moverlos también garantiza, según el experto, un acervo genético diverso: “No quisiéramos que un rinoceronte negro se aparease con su hija o madre, lo que en la naturaleza sería poco probable debido a la emigración de machos, pero en las reservas cercadas, es un riesgo real”.

Hay tres subespecies de rinoceronte negro, una está “casi amenazada” y las otras dos “en peligro crítico”.

El rinoceronte blanco, cuya población es más grande, sigue siendo considerado “casi amenazado” según la clasificación de la UICN.

La población de la subespecie de rinoceronte blanco del sur disminuyó en alrededor del 15% entre 2012 y 2017 a 18.000 individuos, en gran parte debido a la caza furtiva en el Parque Kruger en Sudáfrica, que alberga a la población más grande, afirma la UICN.

La otra subespecie, el rinoceronte blanco del norte, está “en peligro crítico” de extinción.