El virus Nipah se encuentra entre los 10 agentes infecciosos más peligrosos del mundo según indicó la Organización Mundial de la Salud y que tuvo el último brote serio en 2018 al matar a 17 personas de 19 que habían sido infectadas.

“Es otra enfermedad infecciosa emergente que causa gran preocupación”, aseguró Jayasree K. Iyer, directora ejecutiva de la fundación sin fines de lucro Access to Medicine Foundation al medio The Guardian.

Además, Iyer alertó que Nipah “podría explotar en cualquier momento”. “La próxima pandemia podría ser una infección resistente a los medicamentos”, agregó la especialista.

El virus Nipah tiene su origen en las regiones tropicales con biodiversidad, lo que significa que también albergan una gran cantidad de patógenos. Esto aumenta las posibilidades de que surja un nuevo virus.

La primera detección de este patógeno fue en 1998 y uno de los peores brotes ocurrió en 2004, cuando varias personas se contagiaron al ingerir savia de la plama datilera, que tenía restos de murciélagos infectados.

La OMS determinó que el virus Nipah (VNi) es una nueva zoonosis emergente que causa cuadros graves tanto en animales como en el ser humano. El huésped natural del virus es el murciélago frutero de la familia Pteropodidae, género Pteropus.

Otro transmisor de la enfermedad en humanos es el cerdo, por lo que los especialistas recomiendan el buen manejo de estos animales infectados, su aislamiento, así como la promoción de elementos de protección personal que deben utilizar todos aquellos que trabajan día a día con estos animales.

Los murciélagos asiáticos son capaces de transmitir esta enfermedad.

Tasa de mortalidad, síntomas y formas de contagio

La Dra. Vivian Luchsinger, investigadora del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM), explicó que “el virus Nipah está clasificado como productor de una de las enfermedades de mayor riesgo y más peligrosa en estos momentos porque no se dispone de vacuna para prevención, no se dispone de tratamiento específico y un alto porcentaje de los enfermos se muere”.

El VNi tiene una alta tasa de mortalidad que va desde el 40% al 75% despendiendo del origen del brote. “Supone una gran preocupación porque no hay tratamiento y este virus tiene una alta tasa de mortalidad”, comentó Supaporn Wacharapluesadee dirige el Centro de Ciencias de la Salud y Enfermedades Infecciosas Emergentes de la Cruz Roja Tailandesa en Bangkok.

Entre los síntomas de este egente infeccioso se encuentran la tos, dolor de garganta, dolores y fatiga, y encefalitis, una inflamación del cerebro que puede causar convulsiones y la muerte.

Por otra parte, lo que más preocupa a los médicos es el tiempo incubación de la enfermedad, que puede llegar hasta los 45 días. Por lo tanto, una perona puede contagiar a otra sin saberlo durante todo ese tiempo, a diferencia del coronavirus que puede alcanzar hasta los 14 días. Además, es posible contagiarse mediante contacto directo o al consumir alimentos contaminados.