Hace un año la NBA comenzó a enfrentar uno de los retos más difíciles a su historia, sobrevivir a la pandemia de coronavirus. El baloncesto estadounidense ha enfrentado toda una odisea y tras 365 días, ha logrado salir avante en la mayoría de las batallas.

Todo inició con el caso positivo de Rudy Gobert, en el Utah Jazz, el 11 de marzo de 2020. Mediante un comunicado, la liga anunció en su momento que las pruebas confirmaban el inicio de la pesadilla: La cepa se había extendido y golpeado las filas de la NBA.

El contagio de inmediato disparó la alarma en la temporada, en un principio la liga decidió cancelar el juego que estaba programado para ese día (Utah Jazz vs Oklahoma City Thunder). Sin embargo, horas después el comisionado Adam Silver decidió mandar a la congeladora la temporada regular, como una medida de precaución por la pandemia.

Tan solo unos días antes los dueños de las franquicias y Silver habían establecido una serie de protocolos para encarar la cepa. Pero la ola golpeó de manera incesante y pese a todos los esfuerzos, frenar fue la opción más sensata.

La NBA se convirtió en la primera liga profesional de los Estados unidos que se vio obligada a suspender actividades como consecuencia del coronavirus. La decisión fue la más difícil en la historia para un comisionado, en especial porque la fecha para regresar a la duela era incierta. Y al contagio se Golbert siguió el de Donovan Mitchell y posteriormente una serie de casos más.

Fueron meses de incertidumbre y el temor de no terminar con la temporada era más que evidente. Pero en junio los acuerdos llegaron para realizar un formato especial para encarar el final de la campaña. Al final los quintetos optaron por un estricto protocolo y que 22 franquicias fueran las encargadas de cerrar la temporada regular, todo se desarrollaría en una Burbuja de Orlando en Disney.

La liga tuvo un receso obligado de casi cinco meses, pero finalmente el experimento de Adam Silver y el acuerdo con los jugadores y los dueños acabó por dar frutos. Desde luego hubieron diversos tropiezos en el camino, como el hartazgo de los basquetbolistas hasta la violación de protocolos en su momento.

Nuevamente la NBA estuvo contra las cuerdas cuando los jugadores frenaron la competencia debido a los conflictos raciales en el país. Pero una vez más, la liga terminó por resurgir y acabar con éxito la campaña 2020.

Para este año los frutos que dio Orlando no han existido, con un nuevo plan, que no incluyó burbujas, los equipos regresaron a sus arenas. Pero aún en medio de la pandemia, los casos y suspensiones no han cesado; aunque ahora la posibilidad de una nueva suspensión de la temporada está lejana.

Además de que gracias a la salida de la vacuna contra el coronavirus, los quintetos tienen todo en la mesa para concluir la campaña con éxito y solo si todas las partes lo ven apropiado, el resurgimiento de la Burbuja de Orlando podría darse para la postemporada. Sin embargo esta posibilidad, aún se mantiene descartada.