Muchos estadounidenses se preparan ansiosamente para declarar sus impuestos este lunes cuando comience la temporada de declaración de impuestos sobre la renta que pudiera causar muchos dolores de cabeza y demoras, según advierten expertos y el mismo Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés).

La escasez de trabajadores del IRS, la enorme carga de trabajo de la administración de programas relacionados con la pandemia y la legislación estancada que le iba a dar a la agencia miles de millones de dólares para procesar las declaraciones de manera más expedita se combinarán para causar dolor a los contribuyentes en esta temporada de presentación de impuestos.

“El IRS en este momento tiene retrasos inaceptables y el servicio al cliente que la gente está recibiendo no es lo que merece el público estadounidense”, reconoció el viernes la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki. “La agencia no ha sido equipada con los recursos para atender adecuadamente a los contribuyentes en tiempos normales, y mucho menos durante una pandemia”.

Hizo hincapié en que los problemas son anteriores a la administración de Biden e instó a la comprensión de los trabajadores asediados que ya cargan con enormes retrasos. “Tomará algo de trabajo, tomará algún tiempo y creo que la gente necesita entender que necesita financiamiento”, dijo Psaki.

El sitio web de empleos de la agencia enumeró al menos 180 puestos vacantes, incluidos empleados y examinadores de impuestos con salarios de tan solo $11 por hora. De esos, 42 puestos estaban abiertos al público; la mayoría estaban disponibles solo para solicitantes internos.